Tijuana.- El actual contexto migratorio entre México y Estados Unidos representa uno de los momentos más duros y restrictivos de los últimos años para las personas en movilidad, consideró Tonatiuh Guillén López, investigador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la UNAM.

El especialista señaló que el endurecimiento de políticas migratorias, el aumento de la presencia militar en ambos lados de la frontera y las restricciones al asilo han generado una disminución considerable en los flujos migratorios hacia Estados Unidos.

Explicó que, a diferencia de los grandes desplazamientos registrados en 2023, actualmente los grupos que llegan a la frontera son mucho menores y en su mayoría están conformados por personas mexicanas, debido a la cancelación de solicitudes de asilo y al endurecimiento de las medidas migratorias.

Guillén López advirtió que las deportaciones masivas dentro de Estados Unidos también han impactado severamente a comunidades migrantes con años de residencia en ese país, provocando separación de familias, afectaciones a menores de edad y violaciones a derechos humanos.

Añadió que estas medidas también generan consecuencias económicas para las familias migrantes y para la propia economía estadounidense, al señalar que Estados Unidos ha dependido históricamente de la inmigración para mantener su crecimiento económico.

El investigador consideró que el escenario actual refleja una política migratoria basada en la represión y el uso de la fuerza, con consecuencias sociales y humanitarias cada vez más visibles tanto en la frontera como al interior de Estados Unidos.

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