La falta de subsidios federales y el encarecimiento de la tierra y los materiales de construcción continúan siendo los principales retos para garantizar vivienda accesible en Tijuana, señaló Xavier Ibarra, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) en la ciudad.
El dirigente explicó que, a diferencia de sexenios anteriores, la actual Política Nacional de Vivienda ya no contempla apoyos directos para la adquisición de vivienda social, como los subsidios que anteriormente oscilaban entre 50 mil y 80 mil pesos. En su lugar, dijo, se estableció un tope de precio de hasta 600 mil pesos por vivienda, con la intención de facilitar el acceso a créditos para personas con ingresos bajos.
Sin embargo, advirtió que este esquema representa un desafío para los desarrolladores, ya que los costos de insumos como concreto, madera y materiales básicos son los mismos tanto para viviendas económicas como para desarrollos de alto valor.
Ibarra indicó que Tijuana comparte esta problemática con otros municipios del país, debido a factores como el aumento en el precio del suelo, la falta de servicios públicos en zonas de expansión urbana y las tasas de interés, que aunque han disminuido, llegaron a niveles superiores al 11%.
Finalmente, reconoció que el crecimiento urbano y la reducción de reservas territoriales seguirán presionando al alza el valor de la tierra, como parte de la dinámica natural del mercado inmobiliario.









