El Observatorio Social de Baja California presentó un análisis sobre la victimización en la zona metropolitana de Tijuana, revelando que los hogares con menores ingresos son los más afectados por la delincuencia. De acuerdo con los datos recopilados entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, el 27% de las familias que perciben hasta 10 mil pesos mensuales reportaron haber sido víctimas de algún delito, en contraste con el 21% de los hogares con ingresos superiores a 40 mil pesos. El estudio concluye que por cada 10 mil pesos adicionales de ingreso, la probabilidad de ser víctima disminuye en 2%.
La investigación señala que las familias de bajos recursos carecen de medios de protección, como medidas de seguridad en sus viviendas, y suelen habitar en zonas con menor infraestructura urbana y limitada presencia policial. El análisis también permitió construir un índice de seguridad que combina percepción ciudadana y experiencia directa, mostrando un desfase temporal: la percepción de inseguridad tiende a crecer después de que ocurren los delitos.
Entre las delegaciones con mayores niveles de victimización en la primera mitad de 2025 destacaron Sánchez Taboada, La Presa y La Presa Este, aunque en meses recientes se registró un repunte en San Antonio de los Buenos, Playas de Tijuana y Rosarito.
El estudio evidenció además que solo el 12% de los delitos son denunciados, principalmente por falta de confianza en las autoridades. Aunque se reportó una reducción en homicidios durante el último año, la tasa de víctimas por hogar subió de 16% a 22% en el trimestre más reciente, lo que indica un repunte en la incidencia delictiva.









