El actual plan de fiscalización del Servicio de Administración Tributaria (SAT) tiene como objetivo aplicar una vigilancia más agresiva sobre los contribuyentes, apoyado en el uso de herramientas tecnológicas, afirmó el fiscalista Jorge Pickett Corona.
“Se está fiscalizando de manera muy agresiva a través de mecanismos electrónicos, buscando evitar la evasión fiscal y el contrabando”, explicó.
Pickett detalló tras su participación en el Grupo Madrugadoresque los sectores bajo mayor escrutinio este año incluyen el comercio digital, el sector inmobiliario, el comercio exterior, los servicios hospitalarios y el sector de servicios en general.
Entre las reformas fiscales más relevantes aprobadas recientemente, destacó las modificaciones vinculadas a la llamada “ley antilavado”, que refuerzan la supervisión sobre operaciones sospechosas de origen ilícito.
Respecto al impacto en Tijuana, el experto señaló que, aunque no cuenta con cifras específicas, el plan de fiscalización está teniendo efectos visibles en la actividad económica local.









