Personal sindicalizado de la Secretaría de Salud en Tijuana, Tecate y Rosarito se mantiene en asamblea permanente para exigir el cumplimiento de diversas prestaciones laborales que no han sido cubiertas desde la transición del sistema estatal al programa federal IMSS Bienestar.
La secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Sección 24, Alejandrina Vázquez Espinosa, explicó que los principales adeudos corresponden al pago de uniformes, bonos de fortalecimiento familiar y la liberación del escalafón, además de la falta de recursos para mantenimiento hospitalario. Indicó que los uniformes debieron entregarse desde junio y que el bono familiar equivale a cinco mil pesos por trabajador, mientras que el monto total pendiente por uniformes asciende a alrededor de siete millones de pesos.
Vázquez Espinosa señaló que la situación ha provocado un déficit de personal, con hasta 200 enfermeras menos de las necesarias, lo que ha derivado en sobrecarga laboral y atención limitada a los pacientes. Pese a ello, aseguró que las áreas prioritarias, como urgencias y oncología, continúan operando, aunque la consulta externa fue suspendida temporalmente.
La dirigente sindical denunció además que el hospital enfrenta un grave deterioro en su infraestructura, con elevadores dañados, pisos colapsados y fallas en los servicios de rayos X y tomografía, que fueron reparados de manera superficial y dejaron de funcionar nuevamente.
Aunque reconoció que la comunicación con el IMSS Bienestar y el gobierno estatal es constante, advirtió que las autoridades federales no han dado soluciones concretas, ya que la toma de decisiones se encuentra centralizada. El paro continuará —dijo— hasta que la federación libere los recursos y atienda las demandas del personal médico y de enfermería.









