El presidente de Unidos por Tijuana, José Antonio Serratos García, expresó preocupación por el relevo en la Fiscalía General de la República (FGR), luego de que Alejandro Gertz Manero dejara el cargo antes de concluir su periodo constitucional y fuera propuesto como embajador.

Serratos señaló que, pese a las críticas que acompañaron al fiscal saliente, en los últimos meses se observaban acciones relevantes, como la emisión de oficios dirigidos a investigar a funcionarios públicos, lo que comenzaba a proyectar una imagen de mayor rigor en su trabajo. Consideró que su salida repentina interrumpe procesos que parecían encaminarse hacia una aplicación más estricta de la ley.

Respecto a la llegada de Ernestina Godoy como fiscal interina, reconoció que entre sectores profesionales y ciudadanos existe desconcierto, en parte por la incertidumbre de si su nombramiento será temporal o si podría convertirse en definitivo. Advirtió que la posibilidad de que la institución adopte una postura más moderada preocupa a organizaciones que esperan una Fiscalía firme y con investigaciones sólidas.

Serratos insistió en que el país no requiere una autoridad “tibia”, sino una fiscalía que actúe con determinación para atender casos de alto impacto y garantizar que los procesos avancen sin presiones políticas. Señaló que cualquier debilitamiento en la actuación de la FGR podría afectar la percepción pública de justicia y comprometer avances logrados recientemente.

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