Tijuana.- Con el objetivo de mejorar el rendimiento académico y la salud de los estudiantes, las escuelas de educación básica refuerzan la prohibición de comida chatarra en cooperativas escolares, promoviendo en su lugar opciones nutritivas como frutas, verduras y alimentos frescos. Así lo señaló Luis Manuel Córdoba Román, jefe de educación primaria federal del Sector 7, quien destacó la necesidad de que padres y docentes trabajen en equipo para fomentar una alimentación balanceada en los niños.
“La nación mexicana debe ser una nación sana”, afirmó el funcionario, subrayando que una dieta adecuada no solo beneficia el desarrollo físico de los alumnos, sino también su capacidad de aprendizaje. Reconoció, sin embargo, que aún existen confusiones entre las familias sobre qué es realmente nutritivo, por lo que la Secretaría de Educación impulsa estrategias de orientación, como el “Plato del Buen Comer”, para guiar a la comunidad escolar.
Córdoba Román hizo un llamado a los directores de las escuelas, a quienes consideró “los principales actores en la aplicación de estas normas”, para que promuevan entre los padres la importancia de una alimentación saludable. “Si aumentamos las verduras y reducimos las papas fritas, evitamos enfermedades y mejoramos la calidad de vida de los niños”, explicó.
Sobre la aceptación de la medida, el jefe educativo mencionó que, aunque al principio hubo resistencia, ahora “los padres lo ven con buenos ojos”, especialmente tras las quejas previas por la venta de productos ultraprocesados en las escuelas. “Ya había un deseo de cambiar dulces y frituras por naranjas, pico de gallo o sandía”, recordó.
Finalmente, Córdoba Román enfatizó que, si un alumno lleva comida chatarra, la responsabilidad no es solo de la escuela, sino también de los padres: “Hagamos equipo para que desde casa y las aulas logremos una Nueva Escuela Mexicana, donde la salud de los niños sea prioridad”.